miércoles, 2 de mayo de 2012

PRIMER DÍA DE PESCA


Ayer día uno de mayo empezó la temporada de pesca en la región salmonícola superior de Navarra.



Las abundantes lluvias de los días precedentes y los caudales de los días previos nos crearon la incógnita de si se podrá pescar o no se podrá.



Afortunadamente los ríos bajaron bastante de nivel y buscando las zonas más altas algunos ríos bajaban pescables, aunque no con un caudal que podríamos con siderar ideal.


El agua tampoco era cristalina y quedaba más o menos color en las aguas.



El día salió con nubes y claros y un poco de viento, condiciones no muy favorables para que las truchas se ceben debido a la rapidez con la que las moscas eclosionaban y emprendían el vuelo.


Entré en el río a eso de las 12,30 y no se veía actividad por parte de las truchas ni tampoco que eclosionara ninguna mosca.




Como empecé en una zona bastante complicada debido a la vegetación y a las ramas y troncos cruzados en el río, puse una seca de conjunto y empecé a pescar al agua



No tuve que hacer muchos lances para que me subiera la primera justo en el momento de sacar la mosca del agua, porque se iba a enganchar en una piedra que sobresalía del agua. Y no la clavé porque le quité la mosca de la boca.



Después saqué la primera y alguna más sin que empezara una eclosión clara, aunque ya se veía alguna mosca.

 



A eso de las tres de la tarde la eclosión estaba en todo su apogeo y las truchas se pusieron durante un rato a cebarse de forma intensa. Al final conseguí llevarme a la mano algo más de una docena de truchas, a las que hay que añadir las que casi llegaron a la mano, las que se soltaron antes y las que revolqué. En resumen un buen día de pesca (buenísimo si tenemos en cuenta las espectativas...)

miércoles, 18 de abril de 2012

Primeros días de la temporada 2012


Después de un largo periodo de espera ya ha llegado la apertura tan deseada y tan ansiada.


Durante los días de espera hemos estado eligiendo cotos, haciendo moscas (no todas las que hubiéramos deseado) y renovando en mayor o menor medida el equipo.

Además hemos decidido probar algunos materiales o técnicas que, según nos han contado, funcionan muy bien.

Los días previos se hacen largos, parece que no llega el día, pero sí, sí llega (un poco antes o un poco después según comunidades)


Sabemos que debido a las condiciones ambientales y de los ríos en ésta época del año no vamos a tener unos días muy favorables, pero confiamos en coger alguna trucha y pasar las primeras jornadas lo más entretenidos posible dadas las circunstancias y a la espera de que las condiciones del río y la actividad de las truchas vayan poco a poco siendo más propicias.

Sabemos que la temperatura del agua será baja, que las eclosiones (si las hay) cortas y en las horas centrales del día, pero lo tenemos asumido, estamos a principio de temporada…


A pesar de todo lo dicho hasta ahora, cuando estamos en el río y las condiciones son muy desfavorables o incluso desagradables, nos surgen pensamientos como ¿por qué no he traído el neopreno? ¿para qué vengo hasta aquí si al principio se suele pescar poco o poquísimo? ¿estoy tonto? ¿por qué no he tenido en cuenta la previsión metereológica y me he quedado en casa? Y otras parecidas que irremediablemente nos volveremos a hacer sobre estas fechas en 2013 y posteriores…

Pero los pescadores a mosca somos así, unos seres poseídos por un extraño espíritu que nos obliga a hacer cosas que al resto de los seres humanos les resulta imposible comprender o creer si no lo comprueban personalmente con algún amigo o conocido.

Como es lógico no todo son penurias, aburrimiento y bolos o casi bolos, también hay ratos buenos que nos hacen disfrutar.



Entre las cosas buenas están los almuerzos con los compañeros de pesca, esa eclosión espectacular que hemos tenido durante 15 minutos (aunque las truchas no se hayan movido) y alguna captura que nos compensa un poco de estos siempre duros inicios de temporada.

Además nos queda, entre las salidas de pesca, la pesca "oral" que hacemos el resto de los días con los colegas y con algún vaso de algo de beber en la mano.








lunes, 5 de septiembre de 2011

ALASKA 2011

El pasado 20 de agosto Alfonso, Álvaro, Javier, Jorge, Paco y yo salimos de Bilbao en dirección a Alaska (concretamente a King Salmon).

El primer salmón silver

El viaje fue largo y lo hicimos en tres vuelos Bilbao-Fankfurt, Fankfurt-Anchorage y Anchorage-King Salmon; pero sin ningún problema y cumpliendo todos los horarios.

Otro silver

En el aeropuerto de King Salmon nos esperaban para llevarnos al Katmai Trophy Lodge donde estaríamos hasta el día 26 a la tarde.

Preparados para empezar un día de pesca

El plan eran 6 días de pesca en el río Naknek y sus afluentes, pero surgió la posibilidad de volar al Katmai National Park y pescar el Margot Creek, así que el día 25 Alfonso, Álvaro, Paco y yo nos fuimos en un hidroavión a pescar rodeados de osos.

Compañeros de pesca

El Katmai Trophy Lodge fantástico, un lugar espacioso muy agradable y además con una muy buena atención. Simplemente perfecto.

Un detalle del interior del lodge

La pesca en el Naknek era de 8 a.m. a 6 p.m. por lo que el desayuno era a las 7,30 a.m. y la cena a las 7 p.m. En el río comíamos un sandwich, una pequeña bolsa de algún aperitivo y una pasta. Además a eso de las 6 p.m. al llegar del largo día de pesca siempre teníamos preparado algún aperitivo y limonada fresca.


Este silver llevaba un tiempo en el río

Respecto a la pesca fue bien a pesar de que el río bajaba muy alto y sus afluentes muy tomados, de hecho uno de ellos (el Big Creek) no lo pudimos pescar. Aunque no había muchos salmones en el río pescamos salmon Silver, y también, arcoíris, salmon King inmaduro, Dolly Varden, tímalo, salvelino ártico y algún white fish.

Salmón King inmaduro

Las primeras horas del día las dedicábamos a los silver para terminar las últimas 2 ó 3 horas dedicados a las truchas y los otros tipos de peces, pescándolos con imitación de huevas de salmón.

Uno de los dobletes, en este caso de tímalo y arcoiris

El día que fuimos a Katmai National Park a pescar el Margot Creek el objetivo eran los char (salvelino ártico) y las arcoiris, aunque había mucho sockeye desovando y moribundos después de haber completado su ciclo reproductor.

Paco con un sockeye

De nuevo pescamos con imitación de hueva, ya que al estar los sockeyes desovando el río estaba repleto de huevas y las arcoíris y los salvelinos absolutamente cebados a esas huevas. La media de los peces pescados (la inmensa mayoría char) era de entre 40 y 50 cm y hubiéramos pescado muchísimos si no fuera porque teníamos que compartir el río con un montón de osos dedicados a comer continuamente sockeyes y que, como es obvio, tenían preferencia.

Char o salvelino ártico

Después de estos seis días de pesca volvimos a Anchorage, alquilamos dos coches y nos dirigimos a Talkeetna, parando por el camino en Wasila para comer y comprar algún material de pesca, en el puente sobre el Willow Creek y en el puente sobre el Montana Creek para observar la presencia de salmones.

Talkeetna

Una vez instalados en el hotel de Talkeetna nos quedaban dos días para pescar o visitar algo de interés y el último día para volver a Anchorage y volar para volver a casa.

Amanece en Talkeetna a orillas del Susitna river, con el Mckinley al fondo

Dedicamos el primer día a pescar, para lo que nos dirigimos al Montana Creek. Había bastante gente, pero no estaba demasiado masificado, probablemente porque los salmones que había, Pink y Chum, estaban muertos en muchos casos y la mayoría moribundos (sobre todo los Pink) y no cogían la mosca.

Salmón Pink

De todas formas había también algunos Chum que estaban desovando o a punto de hacerlo, que sí le seguían y amagaban a la mosca, aunque la mayoría que pescamos venían robados.

Salmón Chum

A la caída de la tarde dejamos el Montana Creek y nos dirigimos a un lago próximo a Talkeetna para pescar arcoíris donde alguno pescó alguna pequeña con tricóptero.

Como la pesca de salmones en el Montana Creek no era muy apasionante Alfonso, Álvaro y Paco se fueron a mediodía a Talkeetna para visitar desde una avioneta los glaciares del Mckinley y volvieron encantados de la experiencia, que duraba desde que despegaba hasta que volvía a aterrizar una hora exacta.

Denali National Park

El último día de estancia en Talkeetna lo dedicamos a hacer una excursión al Denali National Park, que resultó ser una experiencia inolvidable, aunque no tuviéramos mucha suerte con la fauna que pudimos ver. Pero el lugar, además de inmenso, es de una gran belleza y además, a pesar de ser agosto, presentaba unos colores claramente otoñales que lo hacían muy espectacular.

Alces en una charca muy temprano, sin tiempo para que se disipe la neblina

En resumen un gran viaje de pesca, aunque no sólo de pesca, que hay que procurar repetir en cuanto sea posible.

lunes, 8 de agosto de 2011

ASTURIAS JULIO DE 2011


Como suele ser habitual, al empezar el mes de julio me fui a Asturias a pescar durante unos cuantos días.

Si la temporada pasada la pesca estuvo complicada debido a las enormes riadas que hubo a mediados de junio, que cortaron las eclosiones y que, mientras se regularizaba, durante los primeros días hicieron que el caudal fuera algo más grande de lo que sería aceptable para pescar a mosca.



Un juvenil de salmón

Este año la situación en los ríos era justo la contraria, casi no bajaba agua. Los caudales eran los que deberían de tener los ríos al final de un verano seco.

En consecuencia la pesca no ha sido buena porque las capturas han sido escasas y porque no ha sido posible hacer llegar hasta la sacadera ningún pez de 40 cm o más.


Maca con una buena trucha.


Los bajos caudales y la temperatura del agua no favorecían las eclosiones por lo que la actividad de reos y truchas era muy baja.



La situación en Galicia en los ríos próximos a Asturias todavía era peor, pues a la escasez de agua había que sumarle la gran proliferación de plantas acuáticas que casi impedían el caminar por el río buscando las posturas y la actividad de las truchas.



Además, debido a las circunstancias, cuando alguna trucha cogía tu mosca generalmente lo hacía con mucha precaución y como si quisiera probar un poquito para probar a qué sabe, en vez de comérsela con franqueza.




Por esto, al hecho de que la poca actividad supusiera que no fueran muchas las picadas, hay que añadir además que las truchas y reos de 40 cm o más se soltaran durante la pelea.



Resumiendo este año la pesca en mis vacaciones en Asturias ha estado muy floja. Habrá que esperar al próximo año confiando en tener más suerte.






jueves, 14 de julio de 2011

La pesca recreativa ha vuelto a la zona salmonícola superior


Después de tres años de veda, este año se han podido pescar algunos ríos de la zona salmonícola superior de Navarra. No se ha podido pescar en todos porque hay algunos que después de tres años de veda no se han recuperado lo suficiente como para poder resistir la presión de pesca con garantías de continuidad.



Tras estos tres años sin pescar algunos tramos de río han tenido una muy buena recuperación y otros no tan buena. La conclusión lógica es que la pesca extractiva acaba con las truchas, pero no es el único factor que interviene en el progresivo descenso de la población de truchas. Debe haber otros factores, no me refiero a los tramos de río que no tenían nada y que, como es obvio, no pueden en tres años aumentar su población de truchas hasta valores aceptables.



La vuelta a la pesca en la zona salmonícola superior se esperaba con una mezcla de curiosidad y ansiedad. Curiosidad por comprobar el resultado de tres años de veda y ansiando volver a nuestros rincones favoritos que tanto hemos echado de menos durante la veda.



Los primeros días fueron excepcionales debido a que la falta de presión de pesca hizo que las truchas estuvieran muy confiadas y que fuera relativamente fácil que nuestras imitaciones funcionaran muy bien.



Había algunos tramos de río que acumulaban pescadores haciendo que la pesca se volviera casi imposible en algunos momentos.


No se sabe si esta señal es consecuencia de alguna

riada o si está ahí para regular el paso de pescadores


Otro factor a destacar es la escasez de agua en los ríos debido a una primavera muy seca casi sin lluvias. Algunos ríos bajaban como si fuese finales de verano en vez de primavera.



Se ha observado también una mayor presencia del guarderío y del SEPRONA, lo que es de agradecer por parte de los pescadores respetuosos con la normativa y el río.



Cabe destacar que, aunque el número de permisos disponibles era 26568 como el número de licencias parece ser que ronda las 23000 parecía imposible que se pudiera disfrutar de los 5 permisos posibles, sin embargo al final han sobrado unos poquitos permisos.


Ahora, una vez terminada esta corta pero ansiada temporada de pesca, habrá que esperar la evolución de la gestión de los responsables de Medio Ambiente.


Esperemos sea más proporcionada y justa con los pescadores que respetamos la vida de los peces y practicamos el captura y suelta, no sólo cuando obliga la normativa, sino de forma sistemática.



miércoles, 21 de julio de 2010

ASTURIAS JULIO DE 2010

Como en años anteriores me fui de vacaciones a Asturias para dedicarme a pescar durante 15 días.

Este año como novedad no se podía pescar ni lunes ni jueves, a diferencia de los últimos años en los que sólo quedaba como día de descanso el jueves, pero pudiéndose pescar en los cotos de trucha de captura y suelta situados en zona salmonera (Belmonte, Infiesto, Luarca…)

Plantearse 15 días de vacaciones de pesca de los cuales no es posible pescar 4 no deja de ser un inconveniente, que solventé, en parte, pescando los jueves en Galicia.

Trucha pescada con un tricóptero montado en un 18

Además de esta novedad de la normativa de pesca, las complicaciones aumentan todavía más cuando a mediados de junio se producen unas lluvias como jamás en la historia conocida de Asturias se habían producido nunca (y menos en Junio)
Dadas las circunstancias no podía esperar que la pesca fuera muy bien, como así sucedió.

Reo que pasaba de 40 cm

Las consecuencias de las enormes riadas fueron tres principalmente:
1º los ríos bajaban mucho más altos de lo normal
2º las modificaciones de las estructuras de los ríos eran de muy grandes a absolutamente increíbles con árboles arrancados de cuajo, pozos rellenados tablas desaparecidas ….
3º debido a las modificaciones de los ríos con ingentes cantidades de piedras y todo tipo de materiales arrastrados y trasladados de lugar, las eclosiones, que en los días previos a las crecidas me comentan que empezaban a ser abundantes, desaparecen y no se ve casi actividad hasta casi mediados de julio.

Esta trucha nos muestra la librea característica de las truchas de estas cuencas cantábricas.

Durante los primeros días de julio no se veía comer en superficie casi a ningún pez y al que se veía prácticamente no repetía. Tampoco se veía que estuvieran ninfeando o comiendo debajo de la película. Los ríos parecían medio muertos.
Lo malo de no ver peces activos se compensaba un poco con el hecho de que si se detectaba uno y le ponías la mosca rápidamente se la tragaba sin titubear. Se dio el caso en un sereno que vi a 6 peces y enganché 4, de los otros dos a uno le eché mal la mosca por no moverme y tardar lo menos posible y el otro era a última hora casi sin ver la mosca y en un lance muy largo.

Algunos reos mostraban marcas como si las riadas los hubieran apaleado.

Con el transcurrir de los días se empezaron a ver más peces, sobre todo pequeñas truchas y esguines de salmón, y empezó a verse algo de mosca. Conforme la situación iba cambiando también las circunstancias de la pesca iban variando y los peces ya no se comían cualquier cosa, había que adaptarse a la eclosión para evitar los rechaces.

Maca con un reo que ya llevaba un tiempo en el río.

Al final y después de pescar los ríos Miño, Eo, Negro, Cubia, Nalón, Lena y Aller (dos días en coto Luarca y Sotrondio y el resto en tramos libres) haciendo balance de la pesca puedo decir que no ha sido todo lo interesante que debería haber sido, pero que algunos buenos peces han evitado la catástrofe que podría haber sido.